Benares. La pera Limonera

 Acabo de llegar hace una hora a Benares. Mi hotel y mi Gath son impresionantes. El hotel precioso,  limpio, colonial. El unico problema  - para mi ya no lo es - es el calor.  En mi habitacion, con vistas al Ganges,   tengo aire acoindicionado,pero es demasiado potente. Es lo bueno de hacer el viaje por etapas. Te acostumbras paulatinamente.

Buscando un Internet he terminado tomandome un te y he entablado amistad con Rikesh,un joven agradable y dispuesto que habla bastante bien Ingles y algo de Frances. Le he pedido orientacion sobre los horarios y, especialmente,sobre lo que no hay que hacer a partir de ciertas horas.


En Asi Gath ( asi se llama mi Gath ) ya he saludado dos o tres veces, con un pequeno gesto y la mirada - a la manera Hindi- a dos gurus y un fabricante de pasiminas con el que he entablado una charleta.

Como me temia, no puedo pasear los Gaths debido a la altura del Ganges. Me tengo que mover bien por la calle de arriba- sin ver el Ganges - o en barca. Ya tengo una lista para las 5:30 de la tarde y acercarme a Manikarnika a ver, nuevamente el Arti , o el de al lado.  Manana,  voy a un par de Akharas a ver entrenar, y si tengo mucha, mucha suerte, a ver luchar a luchadures Kusty.  Para los no iniciados, es una lucha que se realiza tapado por un taparrabos y los entrenamientos son impresionantes. Un esbozo: hacen abdominales con laspiernas enganchadas a un poste, en el aire...

Bueno,  se va la luz, me avisan

Pocos turistas.

Benares, segundo dia



Ayer, poco que contar. Cogi a dos remeros - en esta epoca la corriente lo requiere - y fui a pasear los Ghats. Nada resenable que no conozcan los iniciados. El Ganga ( esto se lo brindo a Joaquin ) esta alto y las cosas no parecen lo que eran.


Hoy, a las 5:30 de la manana - y con mi guia ( desde luego no oficial),Rikesh, volvi a hacerlo para terminar el en Manikarnika Gath . El Gath de las cremaciones con madera. Llegamos a las 6:00 aprox y le dije que queria hacer un tour profundo por el Benares profundo, el barrio antiguo.

Segundo encuentro con "Livingstonesupongo"

Ya no se el día, miraré mi programa, llegamos a Rapar, pueblo en el que se desarolla la feria Ravechi.



La feria tiene un cierto parecido a nuestras verbenas. Una noria, tenderetes. Saltimbanquis, quioscos, churros (!!). Muchos tenderetes y gente,  mucha gente.Campan, se sientan. En sillas, en el suelo, sobre algún coche. Las sillas pegadas unas a otras ,  les da igual .

Unos turistas con cámara se lian a hacer fotos a todo hindi que pillan. Sin distinción.  En cuanto uno se deja.. Paf ! Foto para el album !



Me voy al templo. Hay una puerta enorme, previa y, subiendo unos escalones accedes . Masas ingentes se apelotonan. Un policia les abronca para que no se agolpen (esto se repetirá continuamente).

Esta zona no divierte a los turistas. No hay ninguno. Me situo justo al lado de un Gurú (este es de verdad) que atiende peticiones en una zona de sombra  pegada al lío. 


Llevo media hora sentado en el suelo (me duelen todos los huesos, además de la muela ) con la cámara junto a mi y observo.  Vienen Rabaris  (Pastores) a comentar al Gurú. - Imponentes !  Son gente delgada, alta, vestida con camisa blancas y jubón, (Doti) del mismo color.  Me los he encontrado en carreteras arreando rebaños de búfalos o vacas. - Es la primera vez que los veo en una feria.


Conversaciones con el príncipe de Zainabad. Segundo día.

Me despierto por décima vez a las cinco y media de la mañana. Noche tórrida, con las ventanas cerradas y ( no tuve la previsión de traerme un mosquitero) el tremendo ventilador/turbina sobre la cama: "tic.tic.tic" , "vruuuum,vruuum"."tic.tic.tic" , "vruuuum,vruuum".
 
Así toda la noche hasta el amanecer.

Estoy molido pero la cama, el "tic,tic" y el  "vruuum,vrummm" no son una tentación. Un par de horas en la habitación hasta el desayuno. Intentaré leer o escribir alguna nota.

Desayuno en el comedor de la casa. Mesa impecable con mantel, tetera cubierta con  funda térmica diseño  típico del lugar. Muy British. Me acompañan el tigre disecado  y su compañero el guepardo. Desde su urna, el primero me mira de reojo. Dentro de este contexto, no consigue impresionarme. Y menos cuando  al fondo, justo al lado su  urna , a través de la puerta que da a la cocina, atisbo lo que creía que eran electrodométicos; puro neorealismo italiano de primera época: caños vistos oxidados, la cena de ayer inerte, apilada y sucia rebosando  la pila  desconchada.  Un par de tostadas sobre una plancha negruzca y oxidada. Viejos azulejos. Pintura ajada.