Salida de Benarés




Hasta el mono ( "monyio", queria decir pero no hay "enyies" en este ordenador del hotel) de estar haciendo tiempo en Delhi para coger el avion a Madrid.  No hay forma de conseguir hacer el Check-in  on line con Lufthansa. Te remite a un 902 Hindi que, como los nuestros, no funciona. (luego supe de mi inutil empeyio en insistir en el Ckeck-in con Lufthansa: mi reserva era con Swiss.)

Habitacion de cortesia en un hotel cerca del aeropuerto para pasar las 5 horas de espera desde la llegada de Benares hasta la vuelta al aeropuerto. Alli  seran tres horas mas y podre embarcar. Menudo conyiazo (es que no hay enyies).

Último día en Benarés


Estoy en la habitacion-tienda de Internet en los aledanos de mi Gath. La tienda tiene puerta a la calle y me encuentro escribiendo, de espaldas a la entrada, el pupitre enfrentado a una pared. A mi iquierda una cortina hace las veces de puerta hacia dependencias interiores. A mi derecha otro turista. Algo se desplaza a la altura de mi rodilla izquierda. Es un  hombre mayor, paralítico. Sentado en el suelo,  se empuja con los brazos y con ellos va arrastrando las piernas. Desaparece tras la cortina.

Salgo de Nepal, pierdo el pasaporte

5 de Noviembre


He salido esta manana de Bakhtapur, Nepal , a las seis para coger el vuelo de las 10. Como soy precavido y las medidas de seguridad son tremendas, paso la salida de pasaportes y decido entrar en cuanto puedo a los controles: siempre me hacen deshacer el mal;etin-ton fotografico. Primer control. Dentro de la mochila, tengo todo preparado en bolsas transparentes para facilitar la recogida e identificacio0n. Todo sale bien hasata que me piden la tarjeta de embarque. La busco en el bolsillo. No esta. Tampoco el pasaporte. Me vacio las bolsas, los bolsillos. Livido: ya esta ! se termino la primera parte del viaje. No tengo pasaporte, no salgo de Nepal. Me llevan a seguridad,  amablemente, y claramente preocupados por lo que me esta pasando. AL llegar a seguridad, me palpo una vez mas los mismos bolsillos. Encuentro el pasaporte. Paso l;os siguientes dos controles y cacheos. Decido que a partir de ahora siempre estara en una bolsa pernera fijada a mi pantorilla que es donde habitualmente la llevo: cuando me lo pidan lo saco y ya esta.
El avion debe salir a las 10. Retraso de una hora y cuarto. Sale a las once treinta para llegar a Delhi a las 13:00. A las 13:35, en 35 minutos (!) sale mi conexion a Ahmedabad. En la facturacion de Del;hi, a pesar de mi insistencia, no me han  facturado hasta Ahmedabad. El vuelo estara cerrado y aun tengo que recoger la maleta , pasar los controles, entrar. 
De infarto.
Todo lo hago, para encontrarme en la facturacion domestica a las 11:15. El vuelo.... se ha cancelado ! No hay vuelo. Consigo otro para las seis, despu'es de varuas vicisitudes. El de las seis sale a lasa 8 y cuarto... .Llego a mi destino a las 9:45 y me quedan dos horas y media de coche, por la noche, hasta el desierto. Le digo a mi amigo -antes conductor- Vijay que nos quedamos a dormir. Saldremospor la manana temprano.
En la ciudad veo a un motorista que parece jugar a golpear con el pie a otra moto a su izquierda. Me explica Vijay que el de atras esta empujando a su amigo que se ha quedado sin gasolina.  Cuando Vijay se va de farra uno empuja al otro a la ida y el otro a la vuelta: de este modo ahorran el 50% de gasolina...
Y creemos que en Espana hay crisis.

Nada que resenar. En el vuelo Kathmandu Delhi,. charla con una pareja de alemanes queno tienen crisis y no sienten el menor problema en ayhudar a los paises EUC en estos momentos. En el de Delhi-Ahmedabad, un Hindu con su mujer . Vive en Kentucky, USA. Dice que los Americanos no les entienden cuando  hablan en ingles. Me pregunta si yo le entiendo. Tiene tres hijas y un chico. Una de ellas vive en Kentucky y las otras dos en Canada. El se ha reunido con ellas hace ocho anos, cuando tenia 50. Vuelve a Ahmedabad para visitar a los familiares.
Y creemos que en Espana hay crisis..

En cuanto pueda os escribo. A ver si encuentro algo estos proximosdias.

Bakhtapur, Nepal.





La noche ha sido mas que dura. Como el colchón más o menos. El imbecil que inventó lo del colchón duro no sufría de la espalda...

He terminado de cabrearme cuando, en el cuarto de baño al otro lado del pasillo, no había agua caliente. Esta vez fué lo primero que pregunté al entrar al hotel. Me han engañado como a un turista. La cosa ha sido tal que  - por primera vez - he buscado otro hotel. Creo que estas cosas se aguantan en una cabaña en el desierto del Kutch (ahí voy mañana) pero no en un establecimiento que se llama Hotel.

Nada reseñable. Bakhtapur es una joya pequeña. Pero una joya. Merece la pena venir hasta aquí solo para verlo. En Kathmandu pase unas horas y me sobraron.

Nepal parece un destino para pasar un tiempo, siempre que uno este dispuesto a acomodarse a un nivel máximo de los hoteles baratos del Camino de Santiago. En Bahktapur, cuajado de turistas , a pesar de los atuendos de montaña –mochilas ,etc..- se vé que hay un nivel. Y no es broma.  Posiblemente el hecho de que la climatología obligue a venir en esta época del año.

Mis fotos, mis charletas con los que hablan inglés. Alguna conversación por signos con gente del lugar. Saliendo de la ruta he terminado sentado entre  tribales . Los tribales y yo, por signos, hemos terminado choteandonos de unos turistas que no se atrevían a acercarse. Curioso, los turistas solo se acercan a los locales cuando los ven en la Plaza Durbar (algo así como la Plaza Mayor de Madrid). Los ven como parte del paisaje, integrados, accesibles.

Sigo comiendo comida local. En India y aquí. He tenido la ocasión de ver en la calle como tratan la carne los "carniceros" . Desde luego, es para ser vegetariano o en todo caso, comer pollo bien cocido.

Es posible que no tenga Internet hasta el 9 de Noviembre. Me voy a la región del Kutch, a visitar al Príncipe de Zainabad (es que suena tan bien que no puedo dejar de decirlo). Lo cierto es que no sé si estará allí.  Recuerdo que tenia su propio portátil, pero que un  Internet errático hacía que recibir mensajes fuese, también, una aventura.