Conversaciones con el príncipe de Zainabad. Segundo día.

Me despierto por décima vez a las cinco y media de la mañana. Noche tórrida, con las ventanas cerradas y ( no tuve la previsión de traerme un mosquitero) el tremendo ventilador/turbina sobre la cama: "tic.tic.tic" , "vruuuum,vruuum"."tic.tic.tic" , "vruuuum,vruuum".
 
Así toda la noche hasta el amanecer.

Estoy molido pero la cama, el "tic,tic" y el  "vruuum,vrummm" no son una tentación. Un par de horas en la habitación hasta el desayuno. Intentaré leer o escribir alguna nota.

Desayuno en el comedor de la casa. Mesa impecable con mantel, tetera cubierta con  funda térmica diseño  típico del lugar. Muy British. Me acompañan el tigre disecado  y su compañero el guepardo. Desde su urna, el primero me mira de reojo. Dentro de este contexto, no consigue impresionarme. Y menos cuando  al fondo, justo al lado su  urna , a través de la puerta que da a la cocina, atisbo lo que creía que eran electrodométicos; puro neorealismo italiano de primera época: caños vistos oxidados, la cena de ayer inerte, apilada y sucia rebosando  la pila  desconchada.  Un par de tostadas sobre una plancha negruzca y oxidada. Viejos azulejos. Pintura ajada.


Conversaciones con el Príncipe de Zainabad Primer día

Primer Día.-

Nueve  horas de aburridas carreteras, llegamos a  Zainabad. Tres mil habitantes. Sede del palacio del príncipe.



Mínimo, desolado, desértico.  Se supone que duermo en un "Resort", eufemismo con el que se designa aquí cualquier agrupación de cabañas o chozas que no obedezcan a un crecimiento vegetativo natural . Me asegura Vijay  ( el conductor ) que hemos llegado. Solo alcanzo a ver una verja oxidada cerrada a cal y canto. La empujo para acceder a  un campito salvaje, cabañas abandonadas .   
Huston, tenemos un problema .Mala y buena noticia: el Resort está cerrado ( las lluvias y la absoluta  inexistencia de clientes ) y me hospedo en la casa del Dr. Malic, príncipe de Zainabad.

Viaje a la feria Ravechi

Desde Arial,  Nakhatrana ( mirar el mapa) , el 17/9 . Son las 11 de la noche.
ESCRITO EN UN ORDENADOR SIN ACENTOS, NI ENYES..

Veo que no voy a poder ponerme al dia hasta que vaya  a Benares.  Aqui me pasa de todo. Hace dos dias en el "hotel" de Dolhavira  me ha despertado, a las 3 de la manana,  una inundacion...de mi colchon ! El aire acondicionado ( yo que me las prometia felices ) goteaba y termino empapando la cama. Esta no se podia mover la cama por ser una base de cemento sobre la que habia un colchon y solo quedaban dos alternativas: dormir con todo cerrado ( el olor era infecto y la humedad tal que tenia enmohecida toda la habitacion ) o abrir la puerta y ventanas ( 2 ) dejando entrar a docenas de sapitos que pululan en epoca de monzon y demas companeros de juegos. Opte por lo segundo. Tengo picaduras hasta en el carnet de indentidad.

Mi choza en Hodka


Escribo con un solo ojo. La gafa de repuesto ha perdido el cristal izquierdo (mierda-de-gafas-chinas-baratas) . Al ponermelas esta manana no veia bien. " Ya está, me dije, el cansancio me ha afectado.  O quizás , la suciedad. " Ni lo uno ni lo otro, obviamente: el cristal...




Estoy en Hodka, "salvaje" poblado de diez chozas, frontera con Pakistan, etc.., etc.. Llegamos en plena noche tras interminables rectas invadidas por arbustos. Lo cierto es que, hasta que te acostumbras, impresiona.  Rectas y arbustos comiéndose el espacio de la carretera.  Todo negro, rítmicas y fantasmagóricas apariciones de arbustos, muy verdes bajo la luz del coche, a los costados.  Muy de cuando en cuando, ves crecer una luz en el horizonte en sentido contrario y te preguntas como vamos a hacerlo. Sencillo, lo he aprendido mas tarde.